Strefen 8,75 mg Naranja sin azúcar (sacarosa)

Con la llegada del invierno, el frío y los cambios constantes y bruscos de temperatura entre el exterior y el interior son los causantes más frecuentes del dolor e irritación de garganta. Así mismo, el uso de la calefacción acaba resecando el ambiente y el aire seco puede favorecer la irritación de la garganta y, por ende, la aparición de dolor en la misma.
En estos períodos, es muy importante proteger la garganta del frío para evitar que todas estas condiciones afecten tu salud y deriven en problemas más graves como faringitis, laringitis, alteraciones de la voz, etc. A continuación, te explicamos cómo cuidar la garganta del frío con unas sencillas medidas que puedes llevar a cabo en tu día a día.
La mejor opción para prevenir la irritación o el dolor de garganta es seguir una serie de cuidados y hábitos que pueden ayudarte a evitar este problema durante el invierno:
En ocasiones, a pesar de seguir todos los pasos para proteger la garganta del frío, es posible que el dolor o la irritación aparezcan, y en esos casos, puedes optar por un medicamento que ayude a tratar las molestias. La gama de Strepsils pastillas para chupar disponible en sabor miel y limón, fresa, menta, limón y con vitamina C, cuentan con propiedades emolientes y antisépticas que ayudan a aliviar la irritación de garganta y la suavizan rápidamente en adultos y niños a partir de 6 años. Además, dispones de Strepsils con lidocaína pastillas para chupar, que gracias a sus propiedades analgésicas y antisépticas, proporcionan alivio local sintomático de las infecciones leves de boca y garganta que cursan con dolor y sin fiebre, a partir de 12 años. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta al farmacéutico. Strepsils es un medicamento de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A.
Ahora que ya sabes cómo puedes prevenir y aliviar este problema, puedes ponerlo en práctica siempre y cuando solo sufras dolor o irritación de garganta. Si además de estos dos síntomas, presentas pus o sangre en la garganta o tienes fiebre, no dudes en visitar a un médico, ya que podría tratarse de una infección más severa. Así mismo, si las molestias no disminuyen, consulta a tu médico también para que te examine y te administre algún tratamiento que alivie e elimine tus síntomas lo más rápido posible.