Cómo desinflamar las amígdalas

Si notas dolor y molestias en la garganta y has detectado una inflamación en las amígdalas, es normal que te preguntes cómo desinflamar las amígdalas y reducir el dolor que esta condición produce.

Son muchas las causas que ocasionan dolor en la zona de la garganta. Una de las posibles razones de este malestar es la amigdalitis, también llamadas anginas, una infección que en adultos es generalmente vírica, aunque también puede ser de tipo bacteriana.

Esta infección produce inflamación en las amígdalas, unas masas de tejido que forman parte del sistema linfático y que se localizan en la zona posterior de la garganta.

¿Quieres saber cómo desinflamar las amígdalas? En el siguiente artículo te explicaremos las causas de esta condición y cómo se trata la amigdalitis

Causas de la amigdalitis

Como hemos adelantado, la amigdalitis es una inflamación en una o las dos amígdalas que se encuentran a cada de lado de las paredes de la garganta. En adultos, la causa más frecuente de esta afección suelen ser los virus comunes, los cuales ocasionan entre 80% y 90% de los dolores de garganta.[1] Virus como el resfriado común o la gripe, pueden dar lugar a la amigdalitis viral.

En menor grado, la amigdalitis o anginas pueden estar producida por una infección bacteriana.

En cualquier caso, en caso de duda sobre la causa que ha derivado en amigdalitis, siempre debemos consultar a un médico.

Antes de saber cómo desinflamar las amígdalas también es importante conocer por qué se produce esta infección en la zona de la garganta. Las amígdalas son unos tejidos carnosos que pertenecen al sistema linfático del organismo, es decir, aquel que se encarga tanto de eliminar las infecciones como de mantener estables los fluidos corporales.

Por eso las amígdalas cumplen un importante papel, especialmente en la infancia y adolescencia, defendiendo nuestro cuerpo de los virus y bacterias que ingresan a él a través de la boca. Y justamente este papel defensivo es lo que hace que estén fácilmente expuestas a las infecciones. 

Además de estas causas, algunas personas tienen más posibilidades de tener amigdalitis debido a factores de riesgo como:

  • Estar frecuentemente en espacios cerrados y con poca ventilación, lo que facilita la propagación de virus y bacterias.
  • La exposición constante a algunos gérmenes, que puede ayudar a que los niños en edad escolar sean más vulnerables debido al contacto directo con otros infantes.
  • Contar con un sistema inmune debilitado por cualquier razón.

Síntomas de las anginas o amigdalitis

La amigdalitis es una afección que se produce por la entrada de virus o bacterias en nuestro organismo, lo cual provoca una inflamación en las amígdalas. Además de provocar este tipo de malestar en la garganta, las anginas o amigdalitis puede producir los siguientes síntomas:

  • Dolor de garganta y dificultad para tragar
  • Voz ronca y dificultad para hablar
  • Mal aliento
  • Fiebre leve en el caso de infecciones virales y superior a 38ºC en el caso de infecciones bacterianas
  • Dolor de cabeza
  • Si la amigdalitis es bacteriana, pueden presentarse placas blanquecinas o amarillentas en las amígdalas[2]

Es importante que si, además del dolor e inflamación de garganta, presentas fiebre alta y placas de pus, acudas al médico para un diagnóstico, pues estas señales pueden ser síntomas de una amigdalitis bacteriana y puede requerir de un tratamiento recetado por un profesional.

Cómo desinflamar las amígdalas

En el caso de amigdalitis virales, las anginas suelen desaparecer al cabo de unos días cuando nuestro cuerpo elimina el virus. Podemos administrar un medicamento para el dolor e inflamación, sin embargo los antibióticos están contraindicados, pues estos medicamentos no combaten los virus, por lo que es importante que no te automediques y consultes al médico en caso de dudas.

Por su parte, la amigdalitis bacteriana es una infección que requiere ser diagnosticada por un médico y que debe ser tratada con los medicamentos que este especialista te llegue a asignar, para evitar que la enfermedad empeore.

En cuanto al dolor de garganta, podemos recurrir a un analgésico indicado para esta zona que nos ayude a reducir estas molestias. La gama de Strefen  con 8,75 mg de Flurbiprofeno cuenta con propiedades analgésicas y antiinflamatorias para aliviar los síntomas del dolor de garganta agudo tales como irritación, dolor, dificultad para tragar e inflamación.

Lo podemos encontrar en tres presentaciones: Strefen pastillas para chupar sabor miel y limón o sabor naranja, apto para adultos y niños a partir de 12 años, y Strefen Spray  indicado para adultos a partir de 18 años. En ambos casos, se debe leer las instrucciones de estos medicamentos y consultar al farmacéutico, además de no administrar el medicamento en caso de úlcera gastroduodenal. Strefen es un medicamento de Reckitt Benckiser Healthcare S.A.

Además de tener la opción tomar un analgésico para reducir el dolor de garganta y de los tratamientos que te haya asignado el personal sanitario, en caso de amigdalitis también puedes seguir algunas de las siguientes recomendaciones que te ayudarán tanto a desinflamar las amígdalas como a aliviar algunos síntomas de esta infección:

  • Haz reposo: es importante que la persona o el niño enfermo intente descansar durante esos días para acelerar su recuperación.
  • Bebe mucha agua: la deshidratación podría aumentar la resequedad en la garganta y, por tanto, empeorar la inflamación en las amígdalas. Por ello, es importante mantenerse hidratado durante la infección.
  • Toma comidas u otras bebidas que reduzcan la inflamación: algunas comidas como los alimentos blandos y las bebidas tibias como el té de jengibre y miel, pueden aliviar ciertos síntomas de la infección, como el dolor de garganta o la dificultad para tragar. En nuestro artículo qué comer cuando tengo dolor de garganta, te damos algunas útiles recomendaciones a tener en cuenta en tu dieta mientras las molestias persisten.
  • Realiza gárgaras con agua tibia y sal: el agua salada es una solución que puede ayudarnos a calmar la inflamación de las amígdalas, gracias a las propiedades antimicrobianas de la sal.
  • Utiliza un humidificador: mantener una humedad correcta en la habitación de la persona enferma es importante para evitar agravar este malestar. Un ambiente demasiado seco puede resecar la garganta del enfermo y, por tanto, inflamar todavía más las amígdalas.
  • Realiza baños con vapor: en el caso de no disponer de un humidificador en casa, puedes hacer varias veces al día baños con vapor durante unos minutos. Además, los baños de vapor podrían ayudarte a expulsar los virus o bacterias.

Es importante que, en el caso de que empeores o no mejores después de 3 días o aparezcan nuevos síntomas, consultes con tu médico o especialista para que realice un nuevo diagnóstico y te proporcione los medicamentos adecuados para tu caso.

Cómo prevenir la amigdalitis

Debido a que los causantes de esta condición son virus y bacterias, podemos tomar algunas medidas para prevenir las anginas y disminuir las posibilidades de contagio:

  • No compartas objetos de uso personal como vasos, cubiertos, platos o cepillos de dientes. Es importante además inculcar a los más pequeños para evitar este tipo de costumbres.
  • Mantén una buena higiene lavando tus manos con frecuencia, especialmente antes de comer o después de ir al baño.
  • También es importante mantener una buena higiene bucal, con un cepillado correcto que permita reducir la presencia de bacterias en la zona.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura y recuerda proteger la garganta, especialmente durante las épocas más frías del año.
  • Ventila tu casa durante 15 minutos al día, especialmente en invierno. Recuerda que los espacios cerrados y faltos de ventilación son el ambiente ideal para que los virus y bacterias se propaguen.

 

[1] Worrall G. Acute sore throat. Can Fam Physician. 2007;53:1961-2;

[2] Medline Plus Amigdalitis